jueves, 6 de agosto de 2009

Mirar debajo de las faldas de las chicas...

Un niño de cuatro, cinco, seis años, levanta la pollera de una niña para satisfacer su curiosidad.

¿Cuántas veces hemos presenciado este tipo de escena? ¿Y cuántos de nosotras o nosotros la hemos vivido?

Por lo general, los padres del niño se emocionan ante la precocidad o el atrevimiento de su progenitura.

A mí siempre me espantó la reacción complaciente de esos padres. En lugar de explicar al niño que lo que hizo está mal, se le premia con una sonrisa o una risa, que significan: "Lo que hiciste es divertido, es tierno, a los adultos nos causa gracia, seguí así".

¿Qué es lo que hizo ese niño? Sí, a esa edad, quiso simplemente satisfacer una legítima curiosidad de niño que empieza a preguntarse acerca de la diferencia biológica entre los sexos. No digo que sea un perverso o un delincuente. Pero, sin saberlo, lo hizo avasallando la intimidad de una niña. Y ahí es imprescindible que intervenga un adulto para explicarle que eso está mal, que no se pueden hacer esas cosas y que no se tiene que repetir en el futuro.

No critico el gesto del niño, que, a esa temprana edad, no lo hace pensando a mal. Critico la ausencia de reacción de los padres, que tendrían que aprovechar esta ocasión para explicar a su hijo que hay que respetar la intimidad de las personas, de todas las personas. Y también los padres de la niña tendrían que explicar a su hija que lo que hizo el varón está mal, que ella, si le molesta, tiene derecho a quejarse y defenderse cuando ocurren cosas así.

Claro que cuando una niña va a quejarse de que un varón le levantó la pollera, la reacción de los padres no tendría que ser: "Pero bueeeeno, no es graaaave, lo hizo sin pensar a mal, ¿cómo te va a molestar eso?", porque eso le daría la idea de que lo que pasó no es un abuso, que se tiene que someter a los atropellos de los varones a su intimidad sin chistar y que, en todo caso, no puede esperar ayuda de los adultos en casos como éste, cuando es muy importante explicar desde muy chiquita a una niña (y a un niño) que tiene derecho a la intimidad. Eso ayudaría mucho a luchar contra la pedofilia, si los niños y las niñas víctimas de abusos sexuales supieran desde chiquitos que nadie tiene derecho a avasallar su integridad sexual (por más que sea "solamente" una ojeada debajo de sus prendas) y sintieran que están en su derecho de denunciar las agresiones.

Tengo recuerdos muy vívidos de la bronca, la impotencia, la vergüenza, la humillación que sentía, de niña, cuando un niño me levantaba las polleras, cuando tenía 6 o 7 años y el uniforme escolar era, para las niñas, un vestido (otro motivo de discriminación: no se tiene la misma libertad de correr, trepar, jugar, con una pollera o un vestido que con un pantalón, cuando siempre se tiene miedo a que se levante, se vea la bombacha, etc.). A partir del momento en que cambié de colegio y se pudo elegir la ropa, recuerdo perfectamente haber preferido llevar pantalones para tener la libertad de movimiento que tienen los varones y para no correr el riesgo de que algún varón fuera a mirar debajo de mi falda.

Entonces, al sonreírnos ante un niño que levanta la pollera de una niña, al no explicarle que lo que hizo está mal, estamos enviándole como mensaje que tiene derecho a violar la intimidad de una chica, a no respetar su integridad física, a cometer acciones sobre una chica sin pedirle permiso. Si ningún adulto, en algún momento, interviene para hacer entender a ese niño que lo que hizo está mal y no lo tiene que repetir, ese niño crecerá con la impunidad de saber que los avasallamientos de la intimidad de las mujeres no está castigado, no está prohibido, es más, divierte a los adultos. Y las niñas crecerán con la idea de que su cuerpo es un objeto del que cualquiera puede disponer sin pedirle permiso.

No estoy diciendo que ese niño terminará siendo un violador, ni mucho menos.

Pero son esos minúsculos pero múltiples detalles que, acumulados, meten en la cabeza de los niños y las niñas que los varones tienen derechos sobre las mujeres. Esos minúsculos y múltiples detalles que no me canso de denunciar en este blog, que participan en la construcción de una mentalidad sexista, y por los que, sin embargo, me dicen constantemente que exagero y no debería calentarme.

No me canso de repetir que el sexismo es un sistema, y dentro de ese sistema, cada detalle cuenta, se trata de un engranaje en que cada pieza está íntimamente vinculada a la otra, y en que cada pieza hace que el sistema funcione.

Empezar a nombrar esas piezas, a reconocerlas, a designarlas y a sacarlas del sistema, permitirá, espero, modificar todo el sistema.

Volviendo a nuestros niños, ni hablar cuando se trata de niños más grandes o de adolescentes que juegan a levantar las polleras de las chicas: ya no lo hacen para satisfacer una legítima curiosidad de niño pequeño que va en búsqueda de explicaciones, sino para molestar deliberadamente a las chicas. A esos chicos que hacen eso a los 10, 11, 12 años, probablemente nadie les haya explicado, siendo muy niños, que se trata de una agresión.

A esos niños, con muchísima más razón, hay que dejar bien claro que lo que hicieron está mal, en lugar de mirarlos con ternura y decir: "Ay, esos chicos, qué precocidad..."

No veo qué tiene de tierno ser precoz en las agresiones.
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16 comentarios:

R Fuego dijo...

Excelente.

¿Qué pasaría si es una nena la que entra en el baño de varones a mirar los pitulines de los chicos que están haciendo pis? Más que un gesto risueño, eso sería calificado con algo tipo "putita precoz".

Estos casos de abuso precoz también suelen darse también entre hermanos y hermanas. En ese caso el varón sí podría ser reprendido, pero únicamente porque la acción es incestuosa.

Los grandes cambios culturales pueden necesitar de reformas más o menos drásticas de las instituciones, pero siempre empiezan desde la familia, desde la cotidaneidad. No hay que esperar a que cambie "la sociedad" para empezar a cambiar un* mism*.

"no hay revoluciones tempranas crecen desde el pie" - Alfredo Zitarrosa

Romina dijo...

Totalmente de acuerdo. Recuerdo cuando a veces mi mamá me obligaba a llevar faldas al colegio. Era tan incómodo, no podía jugar al elástico ni a la mancha, ni saltar la soga, ni nada... Lo único que podía hacer era quedarme sentada mirando cómo se divertían los otros. Y también me acuerdo de algún que otro episodio vergonzoso y humillante gracias a la curiosidad varonil... Y de adolescente hice el intento de ponerme una mini, y estuve toda la noche sentada, de piernas cruzadas y cuidando todo el tiempo que no se viera nada, fue una tortura.
La pollera hace siglos que es un instrumento de discriminación. De hecho los hombres, al menos en la cultura occidental (y exceptuando a los escoceses) no usaban faldas, y hoy en día, aunque tenemos más libertad de ponernos lo que queramos, la sociedad sigue considerando más "femenina" a una chica con pollera (si es minifalda, mejor) que a una chica con pantalones. Y los hombres siguen sin usarla :P
Por mi parte, les sigo teniendo cierta reticencia, de hecho sólo tengo dos (por debajo de la rodilla y acampanadas) en todo mi guardarropas. Prefiero los pantalones, son mucho más cómodos y me hacen sentir más libre.

Anónimo dijo...

La diferencia que se hace entre la educación de una nena y de un nene es algo que me tiene soberanamente repodrida.
Yo tengo dos nenas y ahora estoy embarazada de un varón, falta bastante para que nazca, pero ya me han llenado la cabeza sobre lo distinto que va a ser de las nenas, que me tengo que poner más firme en determinadas cosas, que tengo qué ser más indulgente en determinadas otras.
Ya desde la panza las abuelas y tias de la familia lo quieren hacer bien macho.
Saludos, Lu

Superchic dijo...

un tema clásico a full des esos que naide dice nada. En la escuela zafé porque era de mujeres solamente, pero recuerdo haberlo visto en otros niños el mimos gesto, incluso en las películas. Por supuesto que la intimidad de todos siempre tiene que ser respetada y es totalmente cierto que es algo que todos los niñ@s tiene que aprender, el respeto.

Lady Persefone dijo...

Yo nunca lo viví en carne propia, pero he visto compañeritas a las que le pasó eso, y las autoridades del colegio nunca hicieron nada.
En mi colegio las chicas usábamos pollera escocesa y los varones pantalón gris, así que también había discriminación en ese sentido. Pero cuando me cambié de colegio, en el que se podía usar la ropa que se quisiera, me di cuenta de que a las mujeres las obligaban a usar guardapolvo blanco y a los varones no. WTF!!! >=(
Con una amiguita, en el centro de estudiantes, intentamos durante 2 años que la cosa cambie, pero nunca nos dieron bola...

R Fuego dijo...

Me identifico con lo que dice Lu, aunque al revés, porque yo tengo una beba y no quiero que solamente le compren "juguetes de nena" (tampoco eso quiere decir que me gustaría que tenga esos "juguetes de varón" tipo armas, soldaditos y demás cosas violentas).

También alguna que otra tía de mi señora una vez medio me reprendió porque yo estaba "haciendo de niñera" (o sea, ¡cuidando a mi hija tal como lo hace su madre!).

Al menos tengo suerte de que muchos de esos familiares no viven en la misma ciudad y sólo vienen cada tanto, aunque más me gustaría que vivan cerca (así tendríamos más personas con las que la nena socialice y que puedan cuidarla) pero sin toda esa mochila de prejuicios culturales.

Todos estos prejuicios para que l*s chic*s sean "normales" y estén protegid*s son los que más sufrimiento ocasionan y que más l*s exponen al peligro de ser o personas violentas o víctimas de la violencia.

Ella l'amour dijo...

De niña solía ser bastante rebelde, odiaba las faldas y sólo usaba buzos o shorts. Siempre me lapidaron por eso. Luego empecé a practicar karate, y ahí sí que me divertí en grande peleando con chiquillos y años más tarde con chicos que se creían bien machitos. Los reventaba a todos. Hace poco tuve que hacerlo fuera del dojo, a un compañero de aula de la Universidad, el pobre no se cansaba de hablar a mis espaldas.

Sólo marcando la diferencia puede evolucionar la sociedad.

Romina dijo...

Jajaja... Ella l'amour, yo también quise estudiar karate cuando era chica, aunque en mi familia no me dejaron porque era "algo de varones y además peligroso para una chica". En fin... en cuanto pueda me anotaré en algún curso de karate o tae kwondo... estoy segura que a mis 27 años me van a decir lo mismo que a los 10!!

FormenteraLady dijo...

a mí en un cumpleaños cuando tenía 7 u 8, dos varones se la pasaron persiguiéndome para levantarme el vestido... :S me lo terminaron rompiendo y la madre me lo cosió. No recuerdo que los haya retado demasiado, pero no sé...
es re feo :S

yofeminista dijo...

Completamente de acuerdo con el análisis del post. Pero Romina, eso de que los hombres en la cultura occidental no usaban faldas no es cierto. ¿Cómo imaginas tú a Julio César? ¿Y a los senadores romanos? ¿Y a los vikingos? ¿los celtas? ¿El Rey Arturo y a su caballeros de la mesa redonda? ¿Y a los hombres de la edad media? ¿y a los pintores renacentistas? TODOS usaban faldas y vestidos. El pantalón lo trajeron los árabes relativamente pronto. Fue a finales del s.XVII ya cuando el hombre deja de llevar falda en Europa. Hasta Cristo y José llevaban.

A mi una falda tampoco me parece TAAAAAN incómodo, pero claro, es cuestión de gustos.
En Murcia (España) este invierno pasado a una niña de 3 años no le dejaron entrar en colegio por no ir con la falda del uniforme. Su madre alegaba que la niña le dijo que tenía frío sólo con los leotardos. Pero le dijeron que la niñas iban con falda y que si no le gustaba, que la llevara a un colegio público donde podría ponerle lo que quisiera.

Anónimo dijo...

me acuerdo que me puse falde tres o cuatro veces cuando tenia 6 o 7 años, y bueno... mi colegio aparte de estar lleno de salidos que te levantaban la falda se te metian debajo y te intentaban espiar en el vater encima tambien te intentaban meter mano.

Le cogi aversion a vestir como una chica por ese tipo de cosas, los profes no hacian anda (te pegaban y robaban y tampoco hacian nada)

fui lamarimacho, todos los dias era "tu eres un niño o una niña" a ti te vamos a pegar porque no eres chica, o sin motivo me pegaban.

ser diferente conlleva el rechazo, es inevitable.

pero me alegro de seguir mis instintos y pasar de lo que me digan.

lo que hace falta es EDUCACION para que estas cosas no pasen.
y que el uso de falda o pantalon sea opcional.

Los chicos que se comportan como chica creo que aun lo tienen peor socialmente porque las mujeres al menos podemos llevar lo qeu queramos puesto, ellos no.

cada genero tiene sus ventajes e inconvenientes. Yo prefiero pensar que todos somos seres humanos perfectamente imperfectos

Anónimo dijo...

para yofeminista, algunas personas si les incomoda mucho la falda, ya sea porque son frioleras (mi caso) o porque no les gusta enseñar las piernas o no lo creen adecuado o cualquier otro motivo, o no les gusta la falda esteticamente, vete a saber... o que tienen mal la piel de las piernas y no la quieren enseñar por verguenza.

tuve una amiga que iba a colegio con falda y en verano siempre llevaba las medias porque tiene citatrices en las piernas y aun con ls medias se le transparentaban.

si el unico problema que yo le veo a llevar falda es lo del articulo, los que te la quieren levantar o mirar las bragas tanto profes como alumnos
es asi...

por algo sera que uno de los trajes porno por excelencia es el de colegiala jaja

Capitán Jagi dijo...

es muy FUCK LOGIC el asunto de las polleras ¿por qué alguien querría vestir algo que exponga su ropa interior que, justamente, es lo que se busca evitar?

a su vez, las instituciones educativas HACEN DAÑO al perpetuar la "obligación" de obligar a las niñas a vestir de este modo. La pollera debe ser una elección personal, NO una obligación.

Bastadesexismo dijo...

Capitán Jagi, ¿me imagino que pensarás lo mismo de los varones escoceses que llevan kilts?

No son las mujeres las que deben adaptar su vestimenta ante la imbecilidad de los varones que se cagan en su derecho a la intimidad: son los varones los que deben aprender a respetar la intimidad de las mujeres, se vistan como se vistan, hagan lo que hagan.

La pollera puede ser algo muy práctico cuando hace calor. En Suecia, los conductores de trenes, a quienes les negaron la posibilidad de usar pantalones cortos durante el verano, se pusieron polleras.

La pollera no expone la ropa interior si nadie te la levanta.

Totalmente de acuerdo sobre tu segunda frase. Agregaría que en caso de uniforme, se debería dejar plena libertad a las mujeres de usar pantalones si quieren, y a los varones de usar pollera si quieren.

Anónimo dijo...

¿Tendrá algo que ver la enseñanza, gestos, actitudes, ejemplo de la madre en esa conducta precoz?

Bastadesexismo dijo...

¿Y el padre mientras tanto lo mira por TV?