miércoles, 2 de enero de 2008

Larga vida al machismo

Ayer recibí un comentario a mi última entrada. Comentario que no aprobé, por supuesto, porque no quiero que ese espacio se convierta en un espacio de odio y discriminaciones. Y porque soy la dueña del lugar y no dejo que cualquiera ensucie mi casa.

Pero vale la pena compartirlo, en realidad. El comentario (enviado como "anónimo", claro: agredir, siempre, dar la cara, jamás) es el siguiente:
mmmmmmmmm me gustan las perras salvajes. diosa!.
No te das cuenta las pelotudeces que escribis?
Me parece sintomático del típico machista que quiere conservar el poder que le queda: el de tratar a las mujeres como un pedazo de carne a su disposición. Estoy explicando a qué punto es desagradable, agresivo, y a veces aterrador que los hombres nos digan cosas en la calle, y su reacción es descalificar mi palabra: "Es una pelotudez" (dicho sea de paso: me saco el sombrero ante semejante nivel de reflexión y argumentación).

¿Cuestionar sus propias actitudes? ¿Empezar a pensar acerca de si lo que hacen esos hombres está bien? ¿Tratar de que las acciones de uno molesten lo menos posible a los otros? ¿Cuestionarse a sí mismo? ¿Cuestionar cosas que nos parecían obvias? ¿Aceptar que uno puede estar equivocado?

Jamás.
Eso para los débiles. Para las mujeres o para los trolos.
Los hombres de verdad no cuestionan sus actitudes. Siempre tienen razón. Y más si la persona que está insinuando que están equivocados es una mujer.

El machismo, como ven, todavía tiene asegurados unos cuantos siglos de vida gracias a personas como ese valiente "anónimo".


3 comentarios:

Zor dijo...

No te desanimes por "feedback" como ese. Como vos bien decís, es un mensaje escrito desde la frustración por encontrar un espacio libre de sus valores. Lo único que expresa es su impotencia (y esa impotencia capaz que se extienda a algunas funciones fisiológicas también).

A esos hay que dejarlos actuar porque generan sus propios anticuerpos.

Tere Marin dijo...

Pues fíjate que yo creo que deberías dejarlos y descuartizarlos con la pluma y tu cerebro que tú usas tan genialmente....claro que la lucha sería desigual...él solo la pluma....
...pues que se jorobe por estúpido...
Un abrazo
Tere Marin
www.sexismopublicitario.blogspot.com

Anónimo dijo...

Jo, tía, cuanto más te leo, más lo flipo. De veras allá hay gente tan bruta? Acá en España no me pasan esas cosas. Solo a veces te miran por la calle pero no pasa nada, yo tamién los miro a ellos :) Es sano
Saray